jueves, 5 de agosto de 2010

Dos grandes obras, en Zona Norte



Un impecable edificio de oficinas modulares pensadas para profesionales en Nordelta, y la ampliación de la clínica Fleni con su Centro de Imágenes Moleculares demuestran la labor actual de Criba

Novecientas viviendas en el desarrollo Estrella del Sur, en Avellaneda; el nuevo Village Recoleta; los cines de Nordelta y la ampliación de su centro comercial; la fábrica de Johnson en Pilar; una torre de 20.000 m2 y 15.000 m2 más en el emprendimiento Puerta Norte II, en Nordelta, que nos recibe en plena ejecución, en un día de sol.

El responsable de todas esas construcciones es Criba, apostando por una ingeniería de costos muy precisa para proyectar, valorando la calidad en cada obra y destacando que el inversor busca respaldos cada vez más importantes. La recorrida por el complejo de oficinas y locales comerciales Puerta Norte I y II, que Criba construye y comercializa, propone el equlibrio tanto como las formas exteriores del edificio en sí: visto de frente, el ala derecha se encuentra finalizada y con unidades ya entregadas; y el ala izquierda, está en construcción, para estar lista en noviembre de este año.

Así, la apreciación es completa. “El complejo tendrá una superficie final de 8250 m2, sumados a 4000 de espacios verdes exteriores y estacionamientos. Es un producto que estaba faltando en la zona y que le otorgará una nueva experiencia al profesional independiente, dándole la posibilidad de trabajar en un lugar tranquilo, alejado de la ciudad pero con excelente acceso por Panamericana Acceso Norte y por Ramal Tigre, ubicado justo frente al Centro Comercial de Nordelta”, asegura Santiago Tarasido, director comercial de Criba.

Con una cubierta que se curva para elevarse en los dos costados, ambos lados del edificio se encuentran en una armoniosa arquitectura dibujada por Javier Fleider. Por dentro, se plantearon unidades modulares que poseen baño completo y kitchenette, de 40 m2 totales, cuya estructura flexible permite combinarlos según las necesidades de la empresa o consultorio, y escalar la superficie hasta los 1100 m2. También está la opción de hacer un upgrade sobre las oficinas y equiparlas con domótica y tecnología high tech.

Prueba de lo convencidos que están en Criba de que este desarrollo será un éxito, la constructora conservó un número importante de unidades para la renta y comercializó un pequeño número al público, con precios hiper competitivos. Y ya preparan los basamentos de nuevos módulos para profesionales en el terreno contiguo a Puerta Norte, hacia el Este. “Consiste en un edificio de 5 niveles de oficinas y viviendas, planta baja con locales y un subsuelo, proyectado por el estudio Loncomay con una superficie cubierta de 14200 m2”, destacó Tarasido.

Un gran desafío

Hace ya tiempo que Criba pone especial atención en la tecnología que demanda el área hospitalaria en la Argentina. Y recientemente, tuvo a su cargo junto al estudio de arquitectura Egozcue Vidal + Pastorino + Pozzolo, la ejecución del Centro de Imágenes Moleculares de última generación que Fleni construyó en la localidad de Escobar, en continuidad con su clínica de rehabilitación motriz. Con modalidad de llave en mano y una obra que demandó 14 meses de trabajo intenso, los mayores desafíos radicaron en que el equipamiento de las nuevas salas era instrumental de reacción nuclear que los muros debían contener.

El equipo central en torno al que se pensó la obra se llama cyclotrón, utilizado para diagnóstico por imágenes mediante generación de moléculas. La tarea del hormigonado, en este sentido, fue vital: los muros debían tener un espesor diferencial para que los rayos no los traspasen. Además, la nivelación de apoyo debía ser perfecta. “Cumpliendo con las normas de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), en el espacio donde se colocaría el equipo se dimensionaron muros de hormigón de 70 cm, con una losa de más de 60 cm de espesor y una platea de apoyo de 1,5 m de profundidad, en la que se alojaron distintas instalaciones comunicantes con el resto de los espacios anexos”, explicó el ingeniero Gustavo Biasutto, gerente de obra de Criba.

Por dentro, este inmenso centro contiene salas para tomógrafos, un área de laboratorio con mobiliario de avanzada y sectores de atención e internación ambulatoria para los pacientes. En todos estos casos, las instalaciones termo-mecánica y eléctrica y las terminaciones de pisos y revestimientos se llevaron la atención en cuanto a las instancias constructivas.

La imagen exterior de este nuevo cuerpo para Fleni también habla el lenguaje del hormigón, siguiendo los lineamientos del edificio existente. “La resolución se concretó con hormigón visto y aberturas de aluminio”, comentó el arquitecto Jorge Grosso, jefe de obra. “La tabiquería de hormigón en las fachadas presenta grandes dimensiones de 7,50 m de altura y 20 cm de espesor en longitudes de casi 15 m, y se las diseñó con buñas verticales y horizontales con vanos para poder colocar posteriormente las carpinterías. Al estar en un sector de fuertes vientos, se determinaron apuntalamientos especiales que permitieran desencofrar a las 48 horas para seguir las frecuencias de hormigonado por módulos”.

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