miércoles, 6 de octubre de 2010

Ingenio para la vida cotidiana


Entre las diversas categorías de la 6° edición de los Premios Presentes, seleccionamos los diseños más destacados: conceptos, materiales e inspiración

Un jurado multidisciplinario (donde estuvo el DI Eduardo Naso, los arquitectos Ricardo Blanco y María Luisa Musso, entre otros) eligió los ganadores de la 6° edición de los Premios Presentes a la Excelencia en Diseño, apoyados por el Centro Metropolitano de Diseño, el Programa Nacional de Diseño, el INTI y ADI (Asociación de Diseñadores Industriales). Detrás de ideas ingeniosas para la decoración, el mobiliario urbano, la vida al aire libre y el uso en la mesa, nos permitimos elegir cuatro favoritos. Uno de ellos es, sencillamente, un posafuentes llamado Duetto, ganador en la categoría Producto de Decoración. Creado por el Estudio Cherny Demarco, se trata de un elemento aislante de silicona dividido en dos figuras espiraladas que al unirse forman un posapava y al separarlas, aumentan la superficie de apoyo para ser posafuentes. “La diferencia competitiva radica en el material que es aislante térmico, antideslizante y flexible”, afirman en el estudio.

En el área de las luminarias, “Wod” fue la elegida, con la firma de Dabor Iluminación y los diseñadores Walter Fernández y Mario Dessel. Es un velador de bajo costo de producción, desarmable. Se usó madera como material para troquelar aunque admitiría cualquier material que soporte una tecnología similar. “Las principales piezas quedan terminadas sin necesidad de adicionar trabajo de mano de obra y se encastran, por lo que pueden ir en el embalaje separadas. La pantalla tiene una estructura cónica en su interior diferente a lo que se encuentra en el mercado. Esto optimiza los recursos de espacio y transporte para el fabricante”, aseguran. Siguiendo la tendencia sustentable, en la categoría ad hoc, “Sr Costanero” fue el ganador (diseño del estudio Arqom), un banco de madera que aprovecha los desechos costaneros casi sin procesar, más los cortes para puertas y ventanas provenientes de aserraderos.

Finalmente, el Estudio UAU Disegno creó una línea de equipamiento para exteriores bautizada como Buna, a partir de fibras de caucho recicladas de neumáticos. “Reinserta un desecho en un nuevo ciclo productivo”, destacan. La línea está compuesta por una serie de macetas y asientos modulados ideales para exteriores . “El material permite el drenaje de líquidos entre sus fibras, resiste la exposición a los rayos UV y no es tóxico diferenciándolo de otros productos de mobiliario exterior”.

Encastres y formas orgánicas


El Concurso de Diseño para Estudiantes Masisa tuvo como premisa este año a la sustentabilidad aunada a estética y función: aquí, algunos de los preseleccionados argentinos y sus criaturas

Al cierre de esta edición, todavía restaba conocer quién se quedaría con el premio mayor en el Concurso de Diseño para Estudiantes Masisa 2010 entre los 12 proyectos seleccionados. Aquí les presentamos algunos de los elegidos por el jurado, integrado por el arquitecto Ricardo Blanco y los diseñadores industriales Eduardo Nasso y Eduardo Simonetti.

Para comenzar a delinear el perfil de los prototipos de muebles, este año se lanzó la consigna “Diseñá el mueble más innovador y sustentable y ganá tu propio espacio en el mundo del diseño”. Con esa idea en mente, los estudiantes se basaron no sólo en la innovación sino en el aprovechamiento máximo de los recursos para que, en sus piezas, coincidieran los tres grandes ejes buscados por Masisa: la sustentabilidad, la estética relacionada a la función y finalmente, la factibilidad industrial e innovación.

En la primera etapa se recibieron 83 proyectos y de ellos, quedaron en la preselección la mampara articulada de María Soledad Montero; el sillón Hug, creado por Ignacio Sikora, Santiago Rolón y María de la Paz Carro; la mesa-asiento X, diseño de Romina Svegliati; Fluid, creación de Francisco Javier Lupin; el sillón Dumbo, de Gisela Mónica Funes; la silla Bounce, de María Belén Zanfagnini; Che Salguero, diseño de Joaquín Daud; Ticket Banqueta, pieza propuesta por Gonzalo Martín Gardiner; El juego de la silla, de María Fátima Cano Lasgoity; Susi Chair, creación deMaximiliano Carbonell; la mesa ratona Retaso, con la firma de Santiago Parrello; y la mesa banco desmontable + banqueta apilable presentada por Carlos Andrés Varela.

El ganador viajará a Brasil para la final internacional de los diseños del concurso y quien resulte victorioso, como cada edición, tendrá la oportunidad de visitar el Salón del Mueble de Milán.


Ingenio sustentable
La banqueta Ticket parte del diseño de una butaca y del concepto de troquelado como clave para la producción. “Su forma de ticket (el que sacamos en los comercios para esperar nuestro turno) permite el máximo aprovechamiento de material, optimizando cortes y disminuyendo los desperdicios. Dicho aprovechamiento aumenta si reemplazamos el uso de planchas estándar por planchas a medida”, explica Gonzalo Gardiner.

El material para producirla es MDF de 3 mm de espesor. “El objeto esta constituido por cuatro capas modelo que se obtienen por corte, encoladas y curvadas en su respectiva matriz quedando con un espesor final de 12 mm aproximadamente. Sus cantos son mecanizados para lograr el suavizado y redondeo de las aristas”, destaca el estudiante y agrega otro detalle saliente, la banqueta se puede apilar y no posee frente ni espalda, por eso su uso es libre a la interpretación y gusto del consumidor.

Por su parte, la Mesa asiento X (Equis) de Romina Svegliati se presenta tan sencilla como escultural. “Está constituída por seis piezas de madera de rápida fabricación, cuatro de sección rectangular y dos cuadradas con un canto perimetral de 5 cm, las que, con determinada disposición, se traban permitiendo el equilibrio y la resistencia del objeto sin ninguna sujeción auxiliar, así el usuario la desarma y traslada fácilmente”, resume.

La silla Hug aprovecha sus curvas propias para generar movimiento en el objeto y rememorar las mecedoras. Su concepción es orgánica, y la rigidez de la madera se combina con la suavidad de la espuma.

Otro sillón propuesto es Dumbo: “plantea la intención de generar un volumen virtual que permita concebir un objeto confortable a partir de armado por encastre de sus piezas de MDF de 18 mm. Haciendo uso de este material laminar y rígido, se obtiene un producto de estética clásica y a la vez, contemporáneo. La terminación lo hace muy divertido: se puede laquear en colores o agregar diseños en serigrafía”, propone Gisela Funes.

Finalmente, Fluid está pensado como una línea de mobiliarios que arranca, en este concurso, por un banco de media altura y un taburete. “Se pensó en procesos simples y que requieran poca maquinaria para la confección ya que cada banco se compone de seis piezas, con dos formas multiplicadas tres veces para lograr el asiento y las patas”, cuenta Francisco Lupin.

La casa de las industrias creativas


El ex Mercado del Pescado se renovó para albergar al Centro Metropolitano de Diseño con espacios de interacción plena que respetan la morfología e historia de la zona Sur y potencian la estructura existente

El paisaje urbano del Sur se respeta en los interiores del ex Mercado del Pescado, hoy transformada su funcionalidad pero no su espíritu en el nuevo edificio del CMD, sobre la calle Algarrobo al 1000, de Barracas. El arquitecto Gastón Flores, ganador en 2002 del Concurso Nacional de Anteproyectos de Arquitectura Ex Mercado de Pescado, fue el encargado de revalorizar la morfología y la estructura espacial existente a través de un lenguaje contemporáneo que permita albergar oficinas gubernamentales, y puntos de encuentro y crecimiento para las industrias del diseño y la creatividad.

En estos 14.000 m2 también hay espacios para la incubación de empresas, laboratorios, aulas, talleres, una biblioteca especializada, un museo de sitio, bar, auditorio y 3.000 m² destinados a exposiciones. “Una calle interior adoquinada atraviesa el edificio uniendo las calles Algarrobo y Santa María del Buen Aire: es el espacio de interacción social protagónico, con 8 m de altura, de uso flexible y dinámico. La estructura consiste en un cuerpo perimetral de dos niveles con plantas en forma de ‘U’ rodeando un espacio central techado, conformado por naves paralelas. Así, se determinan espacios de distintas jerarquías y escalas mientras las torres de instalaciones, los volúmenes, y las calles interiores se transforman en elementos plásticos y simbólicos que modelan el espacio”, comenta Flores. El criterio general de distribución del programa reconoce dos tipos de espacio: el borde (con unidades repetitivas) y el centro (con usos públicos). “En las naves se disponen los programas contenidos en piezas cerradas y compactas, denominadas ‘barcos’. Su forma está determinada por la extrusión de una sección, produciéndose una fuerte relación entre el espacio contenedor y la forma contenida”, dice Flores. Mientras, para realizar el auditorio se asumió su necesidad de salvar una gran luz sin apoyos y su particular carga funcional/simbólica, creando una pieza única en el conjunto.

Conexión natural


Flexibilidad en el uso de los espacios, mucha luz natural y expansiones aterrazadas con barandas de troncos de palmera son parte del planteo sencillo y eficaz de esta vivienda, diseñada y construida por el estudio Pastore & Asociados

Pensar, mano a mano con el comitente, cada espacio de su futura vivienda es un desvelo para el arquitecto Mario Pastore, titular del estudio Pastore & Asociados. Con más de una treintena de viviendas unifamiliares concretadas desde el proyecto, la construcción y dirección de obra, así como también cientos de oficinas, clubes y refacciones realizadas en su trayectoria profesional, el estudio privilegia el desarrollo de los proyectos siguiendo la premisa básica de acompañar las necesidades del cliente, considerando tanto el potencial crecimiento familiar como social a futuro para determinar todos y cada uno de los ambientes.

En este caso, en un lote en esquina de un barrio cerrado ubicado a medio camino entre las localidades de Maschwitz y Belén de Escobar, se comenzó la tarea por asesorar a los comitentes en la selección de su lote. El elegido resultó uno de 620 m2, bien posicionado sobre una esquina de la urbanización: “oportunamente, privilegiamos la orientación hacia el Noreste y su posicionamiento en un área central del barrio, beneficiando además el asoleamiento del área verde que compondría también una parte fundamental de la vivienda con piscina y un jardín que ostenta un paisajismo realmente cuidado”, explica el arquitecto.


“En la búsqueda de su propia identidad, la propuesta arquitectónica de la casa busca alimentarse de líneas puras, se nutre de buena iluminación natural de cada espacio, y en cuanto a la elección de los materiales, se optó por los de bajo mantenimiento y un equipamiento que si bien luce algo formal, hace al confort de la vivienda, privilegiando su habitabilidad”, agrega Pastore.

En el exterior, los muros se vistieron con la utilización de revestimientos acrílicos, lavables y en tono arena, combinados en los bordes de las diversas terrazas que conforman el contorno aéreo de la vivienda, con troncos de palmera a modo de barandas, bien tratados para lograr una conservación óptima de su material. Gracias a ese elemento noble, se logran dos efectos: el primero, delinear la silueta de la planta alta con delicadeza; el segundo, formalizar la conexión del cuerpo construido con la naturaleza circundante, donde, casualmente, hay varias palmeras protagónicas.

Las aberturas exteriores son de polímeros de alta prestación con vidrios térmicos dobles, laminados en su cara exterior, y las interiores, de tableros de MDF pintados de blanco. “El planteo parte de un ambiente central donde se ubican el living y comedor con acceso directo, donde sale el módulo de escalera al primer piso”, comenta. “La planta baja se completa con la suite principal de dimensiones generosas, la cocina y el área de servicio, ambos articulados con un quincho cubierto con doble acceso, desde el comedor o desde el exterior, otorgando una importante flexibilidad de uso a toda el área social de la vivienda”.

Los pisos de toda la casa son de microcemento, en tono beige, que demostraron un gran rendimiento con la calefacción de piso radiante instalada. “Los revestimientos fueron cuidadosamente elegidos para dar el toque de elegancia sin estridencias, pero de indiscutida calidad”, resume. Como clave para que la vivienda responda en su vida útil a los deseos del comitente, Pastore destaca: “siempre, el estudio proyecta con participación del cliente, situación excluyente para que el producto terminado esté acorde a las expectativas de quien lo usará, pues es en esa instancia donde se determinan el uso de diferentes materiales y texturas que daran el carácter que identificará a los distintos espacios de la vivienda”.

La historia y la vanguardia, unidas


Aprovechando la cáscara histórica de La Defensa, Casa FOA se nutre de ideas que combinan lo clásico y lo moderno, con mucha tecnología, cocinas originales y propuestas con masculinidad. Hasta el 14 de noviembre

La Defensa sorprende con una fachada histórica intacta, reivindicando el patrimonio y otorgándole una nueva vida en interiores que serán, post Casa FOA, oficinas y lofty suites (viviendas personalísimas, descontracturadas, urbanas, con la convivencia exquisita de pasado y futuro). Este desarrollo de GO Real Estate alberga los 36 espacios de FOA 2010, empezando por un lobby que recibe con delicias firmadas por Pablo Massey en La Panadería de Pablo. Si se sigue por la planta baja, pasando el patio intermedio hacia el cuerpo moderno del edificio, habrá otros dos puntos que, para comenzar, son obligados: la reinterpretación de sillas con los sentimientos del Bicentenario (que inspiró fuertemente esta edición de la muestra de arquitectura y decoración) en manos de diversos artistas; y el auditorio creado por Nidolab y The Wow Factor que invita a los sentidos: de la mano de lo artesanal, sus paredes de melamina se calaron para entramar tubos de algodón rellenos de microperlas de telgopor y así acustizar el ambiente. Una cascada de hojas blancas de género de PVC llaman a la curiosidad para mirar hacia adentro y convidan con sillones de Amistad o Nada, el proyecto social que llevan adelante los carpinteros de la Villa 31 con pallets reciclados.

Esa conciencia social y verde se replica en algunos espacios, como la cocina “for rent” que crearon María Zunino y Geraldine Grillo con una pared transformada en huerta orgánica de especias y hortalizada. “Es un nuevo concepto, donde un cocinero agasaja a sus amigos o da una clase. Es un espacio compartido donde una caja de vidrio aísla a los comensales del calor y los olores pero, a la vez, convierte a la cocina en el protagonista, como un artista en su escenario, sobre una gran mesada central de mármol estatuario”, detalla Grillo. Otro must es la pared que puntualiza, gráficamente, las reglas del lugar. “Se pensó en un uso responsable, eco-friendly”, agrega. Otra cocina que llama la atención es la de Alfred Fellinger y los nuevos electrodomésticos All Black de Whirlpool, bordeados de azulejos blancos modulados en 15x15.


Diana Gradel, como siempre, convoca con su propuesta que este año es un espacio de relax, tipo family, absolutamente longitudinal, pronunciando esa condición con un sillón de pana que termina en chaise-longe; lámparas cúbicas que coinciden con mesas bajas en la misma disposición, y paredes revestidas con MDF ruteado que forma una gran caja acústica para albergar la tecnología del entretenimiento.

El spa del estudio López + Penas pone de manifiesto el arribo definitivo de las tendencias del bienestar en pequeños módulos individuales de sauna, ducha escocesa, masajes y gym, donde la madera cobra el rol vital de la calidez. En el caso de los baños públicos, la firma Roca eligió al estudio Galvez Autunno para recrear las raíces tangueras y el arte callejero en una caja dentada de melamina color laricina, que recuerda los pliegues del bandoneón. Vale la pena ver su perspectiva.

Impacta la cava, pequeña pero potente, de Marcelo Jouliá: una estructura de madera laqueada revestida en paneles de Knauf, como un nido repleto de botellas bien argentinas, y una sensación de sobriedad iluminada desde el suelo, por debajo del mármol translúcido. El loft joven, con una gran gigantografía, ganador de la Beca Casa FOA, de Coluccio y Artigala; el comedor artístico y geométrico de Flavio Dominguez con las obras de Nushi Muntaabski y un piso de venecitas barrocas sorprendente; la suite tan masculina como porteña de Gutman-Lehrer y Walter Russo son otros espacios que hay que visitar. Y sin duda, llegar hasta la terraza, para admirar el jardín creado por Marta Carena para dar marco a la cúpula de San Francisco, casi al alcance de la mano.

Voces a favor del giro sustentable


Se llevó a cabo en la Sociedad Central de Arquitectos el Tercer Seminario Internacional Medio ambiente, ahorro energético e innovación tecnológica en arquitectura; aquí, las presentaciones más salientes de las jornadas

A esta altura de la partida, ya no hace falta dar mayores explicaciones sobre el valor y el significado de la sustentabilidad en la arquitectura. Lo que sí vale la pena mencionar, es la cantidad de profesionales que colmaron el auditorio de la SCA durante los tres días que duró el Tercer Seminario Internacional Medio Ambiente, ahorro energético e innovación tecnológica en arquitectura. Con disertantes locales e internacionales, algunos con ponencias más teóricas y otros con casos prácticos y proyectos en mano, cada minuto fue redituable en pos de fortalecer una conciencia ecológica que ya está de manifiesto en el rubro de la arquitectura y la construcción.

Entre las empresas que presentaron sus soluciones estuvieron BGH con equipos de carga constante; las fachadas ventiladas con placas Superboard de Eternit; el EPS Isopor como agente aislante térmico en muros y techos, a cargo del Grupo Estisol; las aberturas de PVC de Tecnocom y su ahorro de energía, y los proyectos de Exacta, con un video del proceso constructivo con la tecnología ICF (Insulated Concrete Form) que dejó atónito al auditorio por su velocidad: una planta completa de mampostería de 140 m2 cubiertos en 10 días, con 5 personas trabajando, más tres días de hormigonado.


En cuanto a las temáticas, una de las que encontró numerosas voces fue el ahorro de energía y las cualidades sustentables en la vivienda de interés social. La arquitecta Adriana Miceli, titular de Sustentarq, mostró los pasos que siguió para lograr una propuesta de ecodiseño para el hábitat social de la franja media, “un grupo al que cada vez le es más difícil acceder a su propia casa”. Tras una larga investigación, desarrollaron proyectos para empleados del grupo Los Grobo en la zona centro del país, que tenían la necesidad de obtener una ecovivienda con crédito hipotecario. Así se generó el Módulo de Habitabilidad Sustentable y se llamó, tras la experiencia, a concurso para crear MHS en otros cuatros biomas del país. “Estamos logrando con esto una arquitectura participativa, con poca injerencia de las grandes empresas para obtener un menor costo, en lote propio, con detalles constructivos sencillos y estudios de sustentabilidad ambiental”, manifestó Miceli.

Por su parte, el arquitecto Carlos Levinton presentó su experiencia con el ecodiseño en ocasión de la reconstrucción de Haití tras el sismo. “Allí aplicamos la tecnología «terragom» para realizar viviendas con neumáticos y tierra, generando un techo-huerta con el trabajo de 15 pobladores autogestionados”, comentó.

También pudieron escucharse casos de Colombia, México, Uruguay y Ecuador, siempre alertando sobre el aumento urbano de vivienda sin conciencia sustentable y la necesidad de conseguir “una dinámica más equilibrada y armónica con los seres vivos del planeta”, según manifestó Hendel Guayasamin, arquitecto llegado de Quito para este encuentro. Por su lado, Gustavo Restrepo, urbanista de la Universidad Pontificia Bolivariana, agregó la experiencia de su Medellín: “la inversión de lo público es una manera de superar las desigualdades sociales en una ciudad como la nuestra”.

Dos especialistas que se llevaron el apoyo del público, como ya es costumbre en estas jornadas, fueron el arquitecto Jorge Barroso y sus fórmulas sustentables a partir del uso de la madera en la construcción; y el arquitecto Pablo Azqueta, que se explayó sobre la Ley N° 13059 que, tras siete años de su promulgación, se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires en julio último. “Esta ley exige que toda obra nueva o intervención sobre una existente en el ámbito de la provincia deberá cumplimentar la normativa IRAM vigente sobre acondicionamiento térmico de edificios y ventanas”. También entró en vigencia la Norma IRAM 11900 de Etiquetado de la eficiencia energética de calefacción para edificios. Dos pasos adelante en la concientización.

Sumando vocaciones


Vale la pena pasar alguna de estas tardes por el CPAU y observar la expresividad del arte cuando se suma a la arquitectura, en manos de profesionales. La muestra se llama “A+A: desdibujando límites”. Y logra claramente el cometido. Para disfrutar

Hay quienes afirman que la arquitectura es un arte y para otros, no es tan así. Hay muchos que sienten estas dos vocaciones como una conjunción o quizás, se tocan al menos en alguna fibra de su ser. Por eso, el CPAU (Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo) decidió darle un espacio fuerte y protagónico con su muestra “A+A: desdibujando límites”, la primera muestra de arte y arquitectura unidos que se da en el consejo.

Ya se pudieron recorrer dos de las tres citas de esta exposición: un viernes de mediados de agosto, el primer viernes de septiembre y ahora, de lunes a viernes, de 10 a 17hs. y hasta mediados de octubre, se pueden visitar las obras de numerosos nombres conocidos de nuestro universo arquitectónico, expresándose en pinturas, dibujos, fotografías, esculturas, grabados y hasta joyería. La curaduría de esta propuesta estuvo a cargo de Marta Nogueira, los artistas Zulema Mazza, Alicia Esquivel y Alejandro Leveratto y el arquitecto Néstor Julio Otero.

Entre los nombres que figuran en la tercera y última parte de A+A están Nicolás Actis con su obra “Magma”; Lisandro Aloi con una ingeniosa composición llamada “Torres Verdes”; Marta De Pedro con el ascensor “literario” ideado para la Biblioteca Nacional; Marina Del Punta con su fotografía “Paisaje en NY”; Germán Echave y su obra “E4 86 con niebla”; Leonardo Enea Sipilimbergo que trae el colorido de “La vuelta de Rocha” en su paleta; Roque Frangella con “Payador” escultural; el Grupo Fenili-Pérez-Faerman con una composición sobre el consumo denominada “Konsum” y Raúl Alberto Fernández homenajea a Gaudí en “Gaudí a fondo”. También dicen presente, entre muchos otros: Eduardo Bekinschtein, Alejandro Blitstein, María Carballo, Julián y Osvaldo Cheula, Claudio Feldman, Juan Fontana, Adrián Fortunato, Miguel Jurado, Gustavo Nielsen y Ariel Pradelli.

Invertir en una filosofía ecológica


McDonald’s inauguró su primer local ecológico en nuestro país, en Pilar; ya había dos en el continente y éste logra ahorros de hasta 40% en agua y 14% en energía. Ya solicitaron la certificación internacional LEED

Aseguran en McDonald’s que la inversión de un 40% más que en un local convencional valió la pena. Y la valdrá aún más con el correr del tiempo. Es que este local ecológico, el primero en la Argentina, cumple con todas las normativas sustentables y hasta el papel de su folletería está certificado por la FSC. La iniciativa incorpora la filosofía de construcción sustentable desde el concepto, la construcción y sus residuos, la arquitectura y los materiales, no sólo por su rendimiento sino por su proceso de fabricación amigable.

“Un local convencional consume un 20% de la energía en iluminación. Es por eso que se ha invertido en el sistema LED para interiores y cartelería. Hay controles automáticos de iluminación que apagan artefactos en función del ingreso de luz natural”, cuentan en la empresa.

En cuanto a climatización, se instalaron equipos de aire acondicionado y calefacción de alta eficiencia con economizadores que aseguran la entrada de aire exterior requerida, en función de las concentraciones de CO2 en el interior. Más allá de las aislaciones térmicas en paredes y techos, se instaló un film de 3M para el filtrado de energía solar, evitando excesos de temperatura expuestos.

La energía consumida en la playa de estacionamiento se obtiene mediante un generador eólico ubicado sobre la “M” del cartel clásico a 30 m de altura. Y un alto porcentaje de los materiales son reciclados como el revestimiento de pisos (Ecoland de Ilva) y las placas del cielorraso y placas cementicias Superboard de Eternit. “El local se construyó en un 50% reutilizando un local «modular», proveniente de otra ubicación, que se adecuó al nuevo site”, explican. “Además, la constructora desarrolló y aplicó un plan de separación de residuos de obra para su posterior reciclado”.